La vez que perseguí una ruptura de mercados emergentes y lo pagué caro
Traducido automáticamente del original · Leer el original (English)
En 2018, me dejé llevar por el bombo publicitario en torno a ciertos nombres tecnológicos de mercados emergentes, particularmente en el sudeste asiático. Había tenido algunas ganancias decentes a principios de año, y cuando una acción en particular, que se había estado consolidando durante meses, pareció estar rompiendo por encima de un nivel de resistencia clave, me volví codicioso. En lugar de apegarme a mi enfoque habitual de escalonamiento, entré con una posición mucho mayor, convencido de que esto iba a ser un movimiento rápido y significativo. Mi stop se colocó lógicamente, pero el impulso inicial se desvaneció rápidamente. Ignoré las señales de un seguimiento débil, creyendo que era solo un retroceso temporal. Luego, un cambio inesperado en el sentimiento hacia la deuda de mercados emergentes desencadenó una venta masiva más amplia. Mi acción, que ya mostraba grietas, colapsó a través de mi stop original y luego siguió cayendo. Observé demasiado tiempo, esperando un rebote, y terminé liquidando con una pérdida mucho mayor de lo que mis parámetros de riesgo iniciales habrían permitido. La lección fue dura: incluso en lo que parece ser una configuración técnica clara, los cambios macro pueden descarrilar todo, y apegarse al tamaño de la posición y a los stops predefinidos es primordial, especialmente cuando la convicción puede estar sobreinflada por el éxito reciente. Reforzó que el FOMO y el sobretamaño son una combinación peligrosa, particularmente en el espacio más volátil de los mercados emergentes.