La vez que mantuve una posición perdedora en WTI demasiado tiempo, esperando un rebote
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Fue en 2014 cuando cometí uno de mis errores más caros operando petróleo crudo. El precio del WTI había estado en una tendencia bajista constante durante algunas semanas, pero me convencí de que estaba a punto de rebotar, un rally significativo de cobertura de cortos. Inicié una posición larga, de tamaño razonable inicialmente, alrededor de $85. El mercado, por supuesto, tenía otros planes. Simplemente siguió bajando, día tras día. En lugar de cortar mis pérdidas y admitir que estaba equivocado, seguí promediando a la baja, añadiendo a la posición a medida que caía a $80, luego a $75. Cada vez, la narrativa en mi cabeza era 'no puede bajar mucho más; esta es una gran oportunidad de compra'.
Mi razonamiento era completamente defectuoso, basado puramente en la esperanza y un apego emocional a tener 'razón'. No tenía un plan de salida definido, ninguna convicción real más allá de una corazonada de que el mercado estaba sobrevendido. La posición creció incómodamente grande, y el costo psicológico fue inmenso. Finalmente, me vi obligado a liquidar con una pérdida sustancial, en algún lugar por debajo de $70, simplemente porque ya no podía soportar las reducciones. Fue una lección dura pero invaluable sobre el respeto a las tendencias, los peligros de promediar a la baja en un cuchillo que cae, y la necesidad absoluta de un stop-loss, tanto mental como físico, en cada operación. Esa experiencia me inculcó la idea de que al mercado no le importa tu precio de entrada promedio o tus esperanzas; solo le importa la oferta y la demanda.